Si nos remontamos a la historia de la música y analizamos el aporte de cada país (específicamente compositores) del mundo al desarrollo de este Arte, nos daríamos cuenta de que Costa Rica no figura precisamente entre los países con más aportes. De hecho, a la actualidad yo reduciría estos compositores a 4: Carlos Enrique Vargas, Benjamin Gutierrez, Marvin Camacho y por ultimo Mario Alfaguel. Quitándolos a ellos (y sin menospreciar a nadie), ¿cuál es el aporte de Costa Rica a la mal llamada “Música Clásica” en el ámbito Internacional? ¿Por qué en países como Alemania o Rusia tienen cientos de compositores exitosos y en Costa Rica hay que contarlos con los dedos de la mano?
Obviamente son países con muchos cientos de
años más de historia en general, cuando aquí todavía éramos una mayoría Indígena,
ahí en esos países ya tenían sociedades establecidas, por lo tanto, en términos
generales nos llevan una ventaja de cientos de años. Pero, en términos de
cultura musical; ¿Qué tan grande es esa ventaja? ¿Qué tan educada es la población
de Costa Rica en este género? Dícese por educada, conocida, nutrida, interesada.
No es necesario ser un genio para saber que aquí, este es un género extraño,
frio, aburrido, para gente rara. Pero, ¿Por qué?
Estamos acostumbrados a que las cosas se den
ya, vivimos en una sociedad en donde se cambia la calidad por la cantidad, en
donde el concepto de tiempo es equivalente al de dinero y no al arte, en donde
lo complejo de entender es rechazado y lo simple es lo solicitado, al menos en
el aspecto artístico. La música se ha reducido a mero y llano “entretenimiento”,
y ahora hasta un futbolista o una “modelo” tiene éxito como cantante en Costa
Rica antes que un músico profesional.
En Rusia, por ejemplo, tienen el “Concurso
Internacional de Piano Tchaikovsky”, al cual el mismo Vladimir Putin va y abre
la ceremonia, y al final, entrega la medalla de oro al ganador. Este tipo de
acciones de un gobierno, son el reflejo de la población que lo elije, ese país tiene
cientos de años invirtiendo en Arte y el resultado es que ahora tienen a los
mejores músicos del mundo. En Costa Rica, lo que organizan es la fiesta y el
futbol, el resto, inimaginable. Nuestro presidente dudo que siquiera pueda
mencionar bien “Tchaikovsky”.
En la educación primaria y secundaria, la educación
musical es instaurada como “materia especial”. Muy irresponsable. El sistema educativo aquí TIENE que cambiar, no todos los
niños y niñas serán ingenieros o doctores, algunos querrán ser flautistas o
percusionistas, y se les trata igual que a todos, únicamente por que esos
sueños son vistos como absurdos por la mayoría. Eso sería igual de absurdo a
que se tratara a todos los niños como si quisieran ser artistas. ¡Este mundo
patas arriba en que vivimos ¡
Respecto a la parte pianística, con la llegada
del Dr. Alexandr Sklioutovaky, su esposa Tamara y su cuñada Ludmila a Costa
Rica en los 90s, nos vimos en una oportunidad de crear Pianistas
Concertistas con una metodología de trabajo nunca antes vista aquí. ¡Gracias
amigos rusos! Han pasado 26 años y ya se están dando los frutos de tan ardua
labor en pianistas tan jóvenes y ya promesas en funcionamiento como Josué
Gonzales o Daniela Navarro, quienes en un futuro serán nuestros propios Emil
Gilels y Tatiana Nikoláyeva por citar ejemplos.
Dicho esto, mantengo mi fe de un futuro
prometedor; un futuro en el que nosotros, los profesionales en música, nos
veamos rodeados de oportunidades e interés por parte de la población como del
gobierno; y mi fe no es una fe ciega, es una fe basada en las realidades.
Esperemos que, con esa oleada de pianistas, el aporte de Costa Rica al mundo no
sea únicamente el portero del Real Madrid sino solistas de nivel internacional,
que sean contratados por las mejores salas y orquestas del mundo…Todo gracias a
un señor criado en la Unión Soviética y que tiene más fe en nosotros los ticos
que nosotros mismos.
*foto. Alexandr Skliutovsky ISA
Emmanuel.
